Ir al contenido principal

Hermandad Reinos Distantes

Que Hacer En Una Partida De Rol

Qué hacer durante una partida de rol: guía para nuevos jugadores

Lo que se hace al sentarse por primera vez frente a miniatura y dados de muchas caras

Cuando alguien escucha por primera vez que sus amigos juegan rol, probablemente la imagen que aparece en su cabeza es una mesa llena de personas, hojas de personaje, libros, miniaturas y, sobre todo, dados. Y sí: los dados forman parte de muchas partidas de rol, especialmente en juegos conocidos como Dungeons & Dragons, Pathfinder y muchos otros sistemas. En algunos juegos se lanzan varios dados constantemente, mientras que otros utilizan muy pocos. Incluso existen juegos de rol en los que prácticamente no se lanzan dados o directamente no se utilizan.

Pero entonces, ¿qué se hace durante una partida?

La respuesta más sencilla es: se imagina, se conversa, se decide y se interpreta. Los dados, cuando existen, ayudan a determinar qué sucede cuando hay incertidumbre. Sin embargo, una partida no consiste en sentarse durante horas esperando a que llegue nuestro turno para lanzar un dado. El centro del juego es lo que hacen los personajes dentro de una historia que se construye entre todos.

El Director de Juego presenta situaciones, lugares, personas y problemas. Los jugadores responden diciendo qué hacen sus personajes. Quieren entrar en una casa, hablar con alguien, investigar una pista, enfrentarse a un enemigo, escapar de un peligro o simplemente descubrir qué hay detrás de una puerta. A partir de esas decisiones, la historia avanza.

Por eso, antes de entrar a una mesa, conviene entender algo importante: no todas las partidas buscan lo mismo. Una aventura heroica puede pedirte que avances hacia el peligro, mientras que una historia de investigación puede pedirte que observes, preguntes y desconfíes. Una partida de horror puede esperar que tengas miedo, y una comedia absurda puede premiar precisamente que hagas algo completamente ridículo.

La temática cambia lo que se espera de ti

Una de las mejores preguntas que puede hacerse un jugador antes de comenzar es: ¿qué tipo de historia vamos a jugar? No es lo mismo sentarse ante una aventura de fantasía heroica que participar en una historia de horror, investigación o comedia. Las reglas pueden ser distintas, pero también lo son las expectativas de quienes están alrededor de la mesa.

En una partida de aventura, normalmente se espera que los personajes quieran avanzar. Hay lugares que explorar, peligros que superar, enemigos que enfrentar y problemas que resolver. Tu personaje puede comportarse como un héroe, un aventurero ambicioso, un mercenario o cualquier otra cosa, pero la historia necesita que tenga razones para continuar.

Meterse Dentro Del Papel
Felipe al fin se metió en su papel y demostró ser el líder que todos esperaban que fuera… o al menos su DM

En una partida de investigación o misterio, la curiosidad se vuelve protagonista. Preguntar, observar, comparar versiones, sospechar y conectar información puede ser mucho más importante que lanzarse directamente contra el primer problema. Aquí puedes encontrarte con personas que mienten, pistas contradictorias y respuestas que generan nuevas preguntas.

En horror, la expectativa cambia todavía más. No necesariamente estás allí para sentirte poderoso. Puede que debas interpretar la incertidumbre, el miedo, la vulnerabilidad o la desesperación. El objetivo no siempre es destruir aquello que amenaza a los personajes; algunas veces consiste simplemente en sobrevivir, comprender qué ocurre o decidir cuánto estás dispuesto a arriesgar.

En una partida psicológica, pueden importar especialmente los conflictos internos, las relaciones y las decisiones difíciles. Y en una partida absurda o de comedia, probablemente se espera exactamente lo contrario de la solemnidad: aceptar situaciones ridículas, improvisar y disfrutar del caos.

No existe una única forma correcta de jugar. Primero hay que descubrir qué clase de historia tenemos delante.

Tú no eres tu personaje

Aquí aparece una de las partes más interesantes (y para muchos jugadores nuevos, también de las más difíciles) del juego de roles: tú y tu personaje no son la misma persona.

Al principio es completamente normal hablar como nosotros mismos. Decimos qué queremos hacer, discutimos una decisión y pensamos desde nuestra propia personalidad. Pero poco a poco aparece una oportunidad mucho más divertida: comenzar a preguntarnos qué haría nuestro personaje.

Una persona introvertida puede convertirse durante unas horas en un bardo extraordinariamente elocuente. Un médico puede interpretar a un bárbaro semiorco cuya diplomacia consiste en levantar su enorme hacha. Un abogado puede convertirse en un pícaro y ladrón profesional. Alguien extremadamente prudente puede jugar como un guerrero impulsivo que abre todas las puertas sin preguntar qué hay detrás.

Ahí aparece la verdadera gracia del rol: probar otras formas de ser.

Tu personaje puede tener valores, miedos, deseos y maneras de reaccionar completamente diferentes a las tuyas. Incluso puede equivocarse de maneras que tú jamás cometerías. Puede confiar en la persona equivocada, huir cuando tú enfrentarías el peligro o tomar una decisión absurda que termina convirtiéndose en uno de los mejores momentos de la partida.

No necesitas ser actor. No necesitas tener una voz especial ni interpretar perfectamente. Tampoco necesitas convertir cada conversación en una representación teatral. Basta con empezar a separar progresivamente una pregunta de la otra: ¿qué haría yo? y ¿qué haría mi personaje?

Esa pequeña diferencia transforma la experiencia. Dejas de simplemente jugar un juego y empiezas a interpretar a alguien durante unas horas.

No todas las partidas se juegan igual, y eso está bien

Existe una idea bastante extendida de que jugar rol significa combatir monstruos, conseguir tesoros y lanzar muchos dados. Eso puede ser parte de una partida, pero reducir el rol a eso sería como decir que una película consiste solamente en personas hablando frente a una cámara.

Una sesión puede estar llena de acción, pero también puede pasar buena parte del tiempo conversando con personajes del mundo, explorando un lugar, siguiendo una pista, resolviendo un problema o tomando una decisión complicada. En algunas mesas habrá mapas y miniaturas; en otras, apenas unos dados sobre la mesa. Algunas tendrán reglas muy detalladas pero otras buscarán que la conversación y la imaginación sean el centro.

Incluso dentro de una misma aventura pueden cambiar las expectativas. Una expedición puede comenzar como una aventura heroica, convertirse en una investigación y terminar en una situación de horror. El jugador que entiende esto no necesita preguntarse constantemente si está haciendo «lo correcto». Puede preguntarse algo mucho más útil: ¿qué tipo de historia estamos contando ahora?

También es importante aceptar que los demás jugadores pueden imaginar la partida de una manera diferente. Uno puede querer lanzarse contra el enemigo, otro negociar, otro investigar y otro simplemente hacer una broma. Eso no significa necesariamente que alguien esté jugando mal.

El rol es una actividad compartida. La historia pertenece a todos los que están alrededor de la mesa. Por eso, aprender a escuchar, dejar espacio para los demás, aceptar propuestas y construir sobre las ideas de otros suele ser tan importante como saber qué puede hacer tu personaje.

El objetivo no es demostrar quién juega mejor. El objetivo es que la mesa funcione y que todos disfruten la historia.

Entonces, ¿qué debería hacer un jugador nuevo?

Si estás a punto de participar en tu primera partida, probablemente no necesitas memorizar un montón de reglas ni llegar con una actuación preparada. Lo más importante es llegar dispuesto a participar.

Escucha cuando el Director de Juego describa una situación. Cuando algo te llame la atención, pregunta. Cuando tengas una idea, propónla. Si tu personaje tiene una razón para actuar, actúa. Si no sabes qué hacer, dilo. Los demás jugadores y el Director de Juego están allí para ayudarte a entrar en la historia.

Confabulando Contra El Dm
Tan lindos que se ven trabajando juntos… tan juntos… ¡ideal para lanzar una bola de fuego!

Y recuerda que no necesitas encontrar la solución perfecta. En una partida de rol pueden ocurrir cosas inesperadas. Puedes tomar una mala decisión, fallar, equivocarte de sospechoso, entrar por la puerta equivocada o confiar en alguien que no debías. Eso no significa necesariamente que la partida haya salido mal. Muchas veces esos errores son precisamente los que hacen que una sesión resulte memorable.

Los dados también forman parte de esa incertidumbre. Cuando aparecen, no están allí simplemente para decirte si eres bueno o malo jugando. Ayudan a que la historia tenga resultados que nadie conoce completamente de antemano. En algunos sistemas serán protagonistas constantes; en otros aparecerán ocasionalmente; y en otros ni siquiera estarán presentes.

Al final, una partida de rol es una excusa maravillosa para reunirse con otras personas y construir durante unas horas un mundo que no existe fuera de esa mesa. Un castillo, una taberna, un bosque, una nave espacial, una ciudad en ruinas o cualquier otro lugar aparece porque todos decidieron imaginarlo juntos.

Así que si alguna vez te preguntas qué debes hacer durante una partida de rol, la respuesta puede ser mucho más sencilla de lo que parece: escucha, imagina, decide, interpreta y disfruta. Suelta un poco el miedo a equivocarte. Deja que tu personaje haga cosas que tú jamás harías. Ríete cuando algo salga terriblemente mal y celebra cuando una idea imposible funciona.

Porque, al final, los dados solamente son objetos sobre una mesa. La aventura aparece cuando varias personas se reúnen, empiezan a imaginar y deciden descubrir juntos qué ocurre después.

Y si quieres dar ese primer paso, no tienes que hacerlo solo. Todavía no hemos hablado de la optimización de un personaje, pero en nuestra comunidad puedes encontrar otras personas interesadas en los juegos de rol, conocer nuevas mesas, participar en partidas, aprender como jugador y descubrir también el mundo de la dirección de juegos de rol.

Únete a nuestra comunidad de Discord, encuentra una partida, conoce a otros jugadores y comparte unas horas creando historias que solo existen cuando estamos juntos alrededor de una mesa.

Deja una respuesta